Mastil
Trimado

Ajustes en puerto

1- Antes de comenzar asegurar que los obenques intermedios (5) estén sueltos.

2- Asegurar el mástil en la fogonadura.

3- Con la base del mástil en una posición neutral (medio) y el largo del estay de proa según el plano vélico, ajustar los obenques altos (4), al hacerlo asegurarse de que el mástil esté centrado lateralmente.

Se puede usar  la driza de genova y una guindola, para izar a un tripulante, para marcar la driza al nivel de la cubierta en los obenques. Repetir  la misma operación en la otra banda usando siempre el mismo tripulante (para mantener el mismo peso y estiramiento en la driza). Posteriormente verificar si la marca coincide con el nivel de la cubierta.

Si no coincide se ajustarán los obenques altos hasta que la marca sea la misma de ambos lados.

4- Una vez centrado el mástil, la carlinga y fogonadura en posición y el estay de proa con la medida especificada por el plano, se ajustarán los obenques altos. Para facilitar la maniobra  se puede cazar el estay de popa (ajustar los obenques altos hasta que tengan buena tensión). Al hacer esto con los obenques diagonales sueltos, el mástil se curvará dramáticamente por lo que no hemos de alarmarnos. Una vez ajustados los obenques altos, soltar el estay de popa completamente y comprobaremos la tensión que tienen. La tensión que deberán tener los obenques altos puede ser medida utilizando un tensiómetro.

5- Ahora estamos listos para ajustar los obenques intermedios y los bajos.

Se ajustarán  a mano los intermedios y los bajos más 2 o 3 vueltas.

En estas condiciones, con el estay popel suelto el mástil deberá tener una pre-curva lógica en el medio. Si la pre-curva es muy grande, se ajustará hasta que consiga la pre-curva deseada o se moverá la base del mástil hacia adelante.

Ajuste final navegando

La condición ideal para terminar de ajustar el mástil es navegar con vientos de 12-16 nudos y sin ola para que el mástil trabaje con la máxima compresión y tensión de estay de popa. El objetivo es asegurarnos que el mástil este derecho lateralmente en ambas bandas y hacer las correcciones necesarias para conseguirlo. Si el trabajo anterior ha sido bien realizado, entonces seguramente podremos conseguir esto con sólo modificar ligeramente las tensiones de los obenques diagonales.

A tener en cuenta

Si no tenemos un tensiómetro para medir la tensión de los obenques altos, podemos comprobar el obenque de sotavento quede firme cuando navega en ceñida con 15 nudos de viento. Si el obenque queda suelto significa que la tensión de los obenques altos no es suficiente y que deberá ser ajustado en ambas bandas.

Este es el primer ajuste por donde empezamos, puesto que al modificar la tensión en los obenques altos se modifica la tensión de todos los obenques intermedios y por lo tanto se deberá empezar el proceso nuevamente.

Los obenques diagonales controlan la curvatura lateral del mástil, y también la curvatura proa – popa y por ello regular su tensión es una tarea difícil.

En mástiles de aluminio flexibles y sin burdas, cuando el barco navegue con máxima tensión del estay de popa, en ceñida con marejada, el mástil se comprimirá en la mitad superior en cada ola, curvándose hacia adelante y hacia barlovento cuando los obenques intermedios se tensionan.

Esto hace que se tenga que encontrar una solución de compromiso entre usar los obenques diagonales para limitar la curva del mástil hacia adelante y mantenerlo derecho lateralmente.

Como norma general se debe afinar el mástil con la menor tensión posible en obenques diagonales, pero que permita mantener una curva máxima del mástil se caza el estay de popa.

Si para limitar la curva máxima del mástil se tiene que dar mucha tensión a los obenques diagonales, entonces será imposible mantener el mástil derecho lateralmente.

Se deberá disminuir la curva máxima del mástil, moviendo la base de la carlinga hacia adelante o con más tensión en los obenques bajos, manteniendo los obenques diagonales con la tensión suficiente para que el mástil quede derecho lateralmente.

El estay de popa se puede cazar hasta un punto en el cual el mástil comienza a sobre-curvarse y deja de ser efectivo. Esta tensión varía según el tipo de barco, pero en general, cuanta menor sea la pre-curva, mayor será la tensión que podemos darle al estay de popa.

Una vez definida la caída del mástil (largo del estay de proa) según el plano vélico y lo que se experimentó navegando (sensibilidad), deberemos  regular el estay de proa según la condición de viento (cambios de a 1 cm. para poder llevar un control).

Secciones Mástil

Secciones Mástil

 

 

Soltando el estay de proa (10kts)

  • Más caída al mástil para que el timón tenga más tendencia a orzar y que resulte más fácil timonear el barco en condiciones de poco viento.
  • Aumentar la curva del estay de proa haciendo que la vela sea más profunda y con la profundidad más adelante, aumentando la potencia del barco.

 Cazando el estay de proa (15kts)

  • Disminuir la caída del mástil y mantener el timón con menos tendencia a orzar.
  • Disminuir la curva en el estay de proa y mantener la genova más plana mejorando el ángulo de ceñida.
  • Mantener la parte superior del mástil un poco más rígida y de ese modo controlar mejor la forma de la mayor cuando tenemos máxima tensión en el estay de popa.
  • Podremos mantener la mismo curva en el estay de proa, pero con menor tensión en el de popa, lo cual nos permite tener mayor control sobre la forma de la mayor.

 Con vientos mayores a 20 nudos es conveniente cazar aun más el estay de proa por las mismas razones mencionadas antes.

Este tiene tela

Este tiene tela

carlosaguado@velasyviento.com